- Visibilidad del estado del sistema. Una aplicación debe informar en todo momento al usuario, qué está haciendo.
- Usuarios, Control y Libertad. Siempre es importante ofrecer puertas de escape ante acciones involuntarias de los usuarios. Si hay un botón de borrar y el usuario lo pulsa accidentalmente, debería ser posible deshacer la acción.
- Consistencia y estándares. Si todos usamos la lupa o el símbolo + para agrandar un mapa, no es buena idea inventar un nuevo icono para esta acción (estándares). Además, si ya se ha usado un tipo de icono para representar algo, es importante volver a usarlo siempre para esa misma acción (consistencia).
- Prevención de errores. Si dejar un polígono abierto, ya se sabe que va a provocar un error de topología en la geodatabase, hay que impedir que antes que se ejecute la transacción el usuario pueda grabar ese polígono. Todo lo que se pueda validar en cliente, debe hacerse. Si múltiples opciones son potencialmente conflictivas (crear y borrar) han de activarse/desactivarse de forma automática.
- Reconocimiento en vez de tener que recordar. ¿Cómo se cargaba una capa? Las acciones más habituales deben ser fácilmente reconocibles, sin que el usuario deba recordar en qué oscura opción del menú oculto se encontraba.
- Flexibilidad y eficiencia de uso. Hacer las cosas sencillas a los nuevos y dar atajos a los usuarios más avanzados. Es posible que las primeras veces que nuestro usuario quiere crear un polígono pase por ese maravilloso asistente que hemos creado, pero seguramente, tras 5 veces ya se sepa todos los pasos de memoria, y le resulte tedioso. Ha pasado a ser un usuario avanzado.
- Estética y diseño minimalista. O la revolución del iPod. Pocos botones que dan acceso a la funcionalidad necesaria. Por desgracia, en el mundo del GIS es habitual ver aplicaciones muy recargadas de iconos, menús y opciones. En vez de eso, es mejor limitar al máximo el número de opciones en función de la operativa del usuario. Aunque un usuario editor pueda crear elementos, sería aconsejable no mostrar la barra completa de edición hasta que no haya decidido crear un nuevo elemento.
- Ayudar a los usuarios con los errores, identificándolos y ayudándolos. “Contacte con el Administrador del Sistema“. Quizá no haya peor mensaje de error, porque nos deja tal y como estábamos. Siempre que sea posible, hemos de mostrar mensajes de error que ayuden a identificar el problema o que puedan servir de referencia. Si no se ha podido insertar un elemento porque ha habido una desconexión momentánea en la geodatabase, sería mejor informar de esto al usuario, y si no queda más remedio que redireccionarle al administrador, proporcionarle pre-formateada toda la información del error para que pueda solucionar el problema lo antes posible.
- Ayuda y documentación. Si el diseño es bueno, la documentación puede parecer secundaria. Sin embargo, por mucho que nos esforcemos con el diseño siempre habrá situaciones que no habremos controlado, o que no habremos resuelto bien con el diseño. En este caso la documentación debe estar disponible ahí mismo, para mostrar la información relevante y exclusiva al problema en cuestión. Y no olvides que un vídeo o locución puede aclarar más y ahorrar mucho tiempo.
miércoles, 26 de junio de 2013
Elementos de diseño de una aplicacion web
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